Iglesias y mezquitas
Por Alberto Buela
Foro Patriótico,
01/11/2026
En 1975 había en
Francia 8 mezquitas, en 2024 hay más de 2600.
Se estima que
entre 2500 y 3000 iglesias van a desaparecer antes del 2030.
¿Cómo se puede
explicar esto?
En primer lugar
por el número desmesurado de musulmanes que han llegado a Francia desde 1975.
Los datos
estadísticos dicen que los musulmanes que votan son 7 millones y que en total
son el 31% sobre una población de 68 millones, esto es: 21 millones de musulmanes
en Francia.
¿Qué hizo Francia
para integrarlos? Nada. Nunca se le predicó la religión católica ni ninguna
otra religión cristiana.
Los dejaron
librados a los subsidios del Estado francés. Dentro de una neutralidad
axiológica donde nada es bueno ni nada es malo. Nada es verdadero ni nada es
falso.
En cuanto a los
franceses dejaron de preferirse a sí mismos y someterse a una especie de miasma
cósmico bajo la idea rectora de “humanidad”. Sobre la cual afirmaba el francés
Proudhon “cada vez que escucho humanidad, se que quieren engañar.
La inoperante
dirigencia francesa hoy está esperando qué hace Trump con los 11,5 millones de
inmigrantes ilegales en los Estados Unidos. Trump los va a deportar y les va a
cobrar a los países de donde provienen. Eso lo puede hacer porque la mayoría
vienen de hispanoamérica que comparte con los norteamericanos no solo el
territorio (América) sino también la religión cristiana con variantes.
Francia por el
contrario no comparte territorio ni religión y los países árabes emisores son
económicamente inimputables, es decir, nunca van a pagar por sus compatriotas
deportados.
El problema
fundamental es que Francia renegó de Cristo y Estados Unidos no. Santa Juana de
Arco no tiene ningún valor, la Estatua de la Libertad, sí.
Francia no tiene
ninguna posibilidad de resolver el grave problema musulmán que tiene en su
territorio y, por ende, en su sociedad. En un siglo se disolverá todo su
patrimonio cultural y quedará reducida a un mero dato histórico de carácter
pintoresco. Como lo va a ser Notre Dame luego de su quema, no un lugar de culto
sino un museo.
Esto último ya se
vislumbró en los campeonatos mundiales de fútbol de Rusia y Catar donde el 95%
de sus jugadores fueron negros y musulmanes. Y como frutilla del postre vimos
la inauguración de los Juegos Olímpicos 2024:una blasfemia anti cristiana y pro
musulmana, que escandalizó al mismísimo ayatola de Irán.
Acá no se trata de
volver al medioevo o a los Estados cristianos, se trata, más bien, de la
disolución de un Estado como el francés, que está dejando de existir como tal.
Sin identidad, sin tradición, sin un ethos popular que le Hoy, 2024, decir
francés es no decir nada. Lo lamento por mis buenos amigos de allá.
De las dos mejores
cabezas, Alain de Benoist y Michel Onfray, uno es pagano y el otro “ateísta”.
Me pregunto que sentido tienen estas dos posturas para el pueblo francés.
Ninguno. Es un fatus vocis intelectual.
A contrario sensu,
se negó, se clausuró, se ocultó, se denigró, se silenció, el pensamiento del
mayor metafísico francés de la segunda mitad del siglo XX: Pierre Boutang
(1916-1998). Casi nadie leyó su monumental obra L´Ontologie du secret. Así le
va. Salute